El ayuntamiento investigó a Franco por el cierre de una finca

Casa solariega de La Piniella.

Recientemente saltó a las páginas de los periódicos regionales, que la familia Franco había puesto en venta la propiedad sita en La Piniella (San Cucufate, Llanera, Asturias), por una cantidad muy próxima a los 5 millones de euros. Eso me hizo recordar un episodio más anecdótico que histórico, relacionado con esa propiedad, y que no es otro que la investigación que abrió el Ayuntamiento de Llanera a Franco, en relación con el cierre de una finca próxima en los años 30.

Conocido es que la relación del dictador, Francisco Franco Bahamonde (El Ferrol, 1892 – Madrid, 1975), con el municipio de Llanera, se inició merced a su cortejo con Carmen Polo Martínez-Valdés (Oviedo, 1900 – Madrid, 1988), perteneciente a una familia de rancio abolengo asentada en la parroquia de San Cucufate, con casa solariega en la población de La Piniella. La relación entre ambos dio comienzo en 1917, cuando se conocen e inician un noviazgo durante la estancia del, por aquel entonces, comandante en la guarnición de Oviedo, ciudad en la que terminarían por contraer matrimonio en 1923, tres años antes de convertirse Franco en el general más joven de España.

El Noroeste, 21 de julio de 1926.

En esa casa solariega pasará la pareja su corta luna de miel, además de convertirse en ocasional residencia veraniega durante el periodo de la dictadura franquista. Visitas que, de forma anecdótica, obligaban a los escolares de Posada de Llanera y de San Cucao a ocupar las márgenes de la carretera agitando banderitas al paso de la comitiva. La propiedad es difícilmente visible desde el exterior debido a la frondosidad de la vegetación que la rodea.

Vista de la entrada a la finca desde el exterior de la verja de acceso.

Valga esta introducción para entrar en la materia central de este breve artículo. Corría el mes de febrero de 1932, cuando el día 13 se reúne el Ayuntamiento de Llanera en pleno para tratar, entre otros asuntos del orden del día, una instancia presentada por Francisco Franco, en nombre de su esposa Carmen Polo, solicitando autorización para proceder al cierre de una finca de su propiedad denominada Monte La Cogolla, en la parroquia de San Cucufate, y de 9,5 hectáreas de extensión. Propiedad que “linda por el Oriente con tierras del Marqués de San Esteban y camino; Mediodía, monte común; Poniente, bienes de esta procedencia y Norte castañedo de D. Francisco González Rojo y Dª Victoria González Llana”, tal y como se recoge literalmente en el acta de la sesión plenaria.

Fragmento del acta del pleno del 13 de febrero de 1932.

Ante las dimensiones de la finca y la información facilitada por el concejal Marcelino Rodríguez, quien se hacía eco de los rumores que circulaban entre los vecinos de San Cucufate acerca de la posibilidad de que Franco fuera a cerrar una superficie mayor de la declarada, el alcalde, Severino Coterón, perteneciente al Partido Reformista de Melquiades Álvarez, decide reforzar la Comisión de Policía con dos concejales más, para lo que propone al socialista Agustín González y a Celedonio García para estudiar el asunto. Finalmente, el socialista renunciará a formar parte de esa comisión y será sustituido por Marcelino Rodríguez. Por unanimidad de todos los concejales presentes, se acuerda que la Comisión de Policía reforzada, presidida por el alcalde y asesorada por el secretario municipal, proceda a ver el terreno in situ, ver los lindes y redactar el correspondiente informe.

El asunto volverá al pleno municipal el día 26 de marzo, para dar cuenta del informe elaborado por esa comisión, en el cual se dice que “habiendo examinado y medido los terrenos y vista los títulos de propiedad, puede autorizarse el cierre por el deslinde practicado por ese Ayuntamiento el 25 de noviembre de 1839 y del cual existen los diez finxos o mojones”. Junto a esa autorización para el cierre, se permitió asimismo “la variación del camino que parte del camino que viene de Mazurén a la Casa de la Cogolla.”

Fragmento del acta del pleno del 26 de marzo en la que se autoriza el cierre de la finca, debiendo advertir Franco al contratista que la obra se ajuste por completo a las condiciones establecidas en la autorización.

Por su parte, el concejal Marcelino Rodríguez deja claro que el contratista que está llevando a cabo el cierre de la finca “ha practicado parte sin sujetarse al informe y propone se le advierta que debe sujetarse a él”. Los concejales de forma unánime respaldan la concesión del permiso municipal para levantar el cierre de la propiedad “de conformidad con el informe emitido por la Comisión y advertir al Sr. Franco que conmine al encargado del cierre para que se ajuste por completo al acuerdo.”

Las condiciones de concesión de la oportuna licencia, incluían dejar con un ancho de cinco metros los caminos de Mazurén a San Cucao, de San Cucao a Saguñera, el de la Casa de la Cogolla a Agüera, y «autorizando la variación del camino que parte del camino que viene de Mazurén a la Casa de la Cogolla, al lindero comunal, con un ancho de dos metros y medio.»

ABC, 12 de junio de 1976.

Una curiosidad final relacionada con la casa de La Piniella, la encontramos en las páginas del ABC del 12 de junio de 1976, en una noticia a página completa firmada por Armando Méndez, escrita con un claro tono nostálgico de las glorias pasadas de una propiedad que “fue escenario de importantes momentos históricos en los últimos cuarenta años”. En ella, citando como fuente “un amigo de los que suelen estar enterados de la vida provincial”, se refiere a una presunta autorización concedida a una “empresa norteamericana especializada en fruticultura” para “emplear cinco hectáreas de prado, inmediatas a la noble casa de la propiedad, para plantar en ellas varios miles de manzanos que con toda seguridad darán un ciento por uno de rendimiento”. Bienvenido míster Marshall.