
En el mes de septiembre de 1930 tuvo lugar la inauguración oficial de las escuelas de Robledo, en un edificio destinado a albergar a niños y a niñas, en aulas separadas eso sí, y vivienda del maestro. Una obra que fue patrocinada por el indiano natural de la localidad, Casildo López Martínez (Robledo, 1851- Camagüey, Cuba, 1935), quien también patrocinará la construcción de la carretera desde Castiello hasta Casa Carmen Les Caleyes, la traída de agua y la reparación de la capilla de la Concepción.
Estamos pues ante un edificio de arquitectura indiana que revista un carácter único en Asturias, por la aplicación de criterios decorativos de raíz historicismo, merced a los remates almenados que podemos ver en los porches de acceso, y en la zona central de la fachada enmarcando de una forma preeminente la placa de mármol en la que se puede leer: «Escuela de Nuestra Señora del Carmen, donada por el Sr. Casildo López Martínez a su pueblo natal de Robledo. Julio 16 de 1930». Vemos que la fecha de finalización de la obra no coincide con la fecha de su inauguración oficial.

Casildo López, también conocido como Casildo Coto, hizo fortuna en Cuba, concretamente en la población de Camagüey gracias al comercio y a la ganadería, y la primera noticia que tenemos de su actuación en el concejo, al menos por lo que a la prensa se refiere, la tenemos en una noticia publicada en El Noroeste, el 24 de agosto de 1921, como patrocinador de una misa de requiem por los soldados fallecidos en el norte de África en la guerra con Marruecos, y que se celebró en la parroquial de Lugo de Llanera.

En relación al tema que nos ocupa, las escuelas, tanto El Noroeste como Región, se hicieron eco en sus páginas del acuerdo tomado por la Comisión Permanente del Ayuntamiento de Llanera, de dar «las más expresivas gracias al acaudalado comerciante de La Habana don Casildo López, por su donativo de cinco mil pesetas, cuya cantidad será invertida en la construcción de la carretera en proyecto que enlazando con la de La Campana irá al pueblecito de Bayo [sic], por Robledo». Asimismo, se anuncia que en breve, también a sus expensas, se levantará «un edificio escuela y casa habitación para el maestro». Era el año 1928.

Tan agradecida fue la inversión de esos dineros en el concejo, que el ayuntamiento en el pleno del 17 de noviembre de ese mismo año 1928, además de manifestar su agradecimiento por las 5.000 pts., se acuerdo nombrarle hijo predilecto del municipio, un título que «se le comunique en un pergamino artístico que la [Comisión ]Permanente encargará a quien corresponda».

Honor que se ampliaría unos días antes de la inauguración de las escuelas, cuando la Comisión Permanente tome, entre otros, el acuerdo, a propuesta del alcalde, de colocar en el salón de plenos un retrato de Casildo López, y, al mismo tiempo, se diera su nombre al tramo de carretera por él patrocinado. Finalmente, el domingo 14 de septiembre de 1930, tuvo lugar la solemne inauguración del edificio escolar y entrega oficial del mismo al ayuntamiento.
El listado de asistentes incluyó, entre otros, al alcalde Eugenio Vázquez; los concejales, Benjamín Valdés, Laureano Casaprima, José Menéndez, Severino Coterón, Anselmo Suárez, José Díaz Pedrosa, Bonifacio Álvarez y Antonio Carril; junto con el anterior alcalde, Celestino Tresguerres; el gobernador, Rosón; o el eclesiástico, Aurelio Gago, encargado de la bendición del edificio y de oficiar una misa posterior, en la capilla de la Concepción cuya restauración también patrocinó nuestro indiano.

Para dar la bienvenida a los invitados, en el pueblo se instalaron sendos arcos de triunfo, y después de un recorrido por el interior del edificio, la esposa de Casildo López, Carmen Machado, procedió a descorrer la cortina y dejar a la vista la placa conmemorativa. En su discurso, el gobernador destacó que «el hombre que construye una escuela, restaura una iglesia y abre un camino, ha fundido en una sola obra los tres grandes ideales de la humanidad». En el mismo local de la escuela, donde estaba colgado el retrato del patrocinador, obra del pintor Duarte, se ofreció un banquete preparado por Cándido Muñoz.
Su sobrino Fructuoso Hevia, fue el encargado de leer un breve discurso en nombre de Casildo, en el cual, entre otras cosas decía: «Hasta hoy me pareció estéril mi vida, a pesar de la titánica lucha sostenida allende los mares; desde hoy parece que una voz interior me dice: Has hecho un bien a tus semejantes».

Una vez concluido el discurso, Celestino Treguerres, propuso, y así fue aceptado por los presentes, que el ayuntamiento iniciara un expediente para solicitar al Gobierno de España la concesión de la Cruz de Alfonso XIII a Casildo López. Expediente que desconocemos si llegó a tramitarse.
Las escuelas tardaron un poco más en entrar en funcionamiento, ya que hasta febrero de 1931, no se entregó al inspector provincial de Primera Enseñanza, tal y como nos informa El Noroeste, el expediente de esta escuela y de la de Cayés. Esa situación provocó que el concejal Valdés Medio, preguntara en pleno en el mes de marzo, sobre la situación de dicho expediente, recibiendo la respuesta de estaba esperando «el resultado de unas gestiones particulares que se están realizando con el donante del edificio», según podemos leer en El Comercio y en El Noroeste.

En noviembre de 1931 la escuela mixta de Robledo, a cargo de maestro, ya aparece en la relación de escuelas creadas, y en julio de 1932, la maestra reclama el abono de la consignación de material para el centro educativo, lo que nos hace sospechar que en ese año la escuela ya estaba a pleno rendimiento.






















