Materiales romanos expuestos en el Museo Arqueológico

Mapa de vías romanas en Asturias en el Museo Arqueológico de Asturias. Foto del autor.

Este artículo va a tratar sobre los materiales romanos expuestos en las salas del Museo Arqueológico de Asturias, y no de los materiales que a lo largo de los años se han ido localizando en el enclave de Lucus Asturum y están depositados en las instalaciones del museo. No se trata pues, de hacer un repaso concienzudo acerca de las distintas excavaciones o hallazgos más o menos fortuitos, se han llevado a cabo a lo largo de los siglos. Sirva para despertar la curiosidad y nos decidamos a visitar un museo con muy buenas colecciones y en el cual hay un pequeño rincón dedicado a nuestro concejo. Si haré una breve referencia para lamentar que el público no pueda ver interesantes restos cerámicos, sin ánimo de crítica ya que es imposible exponerlo todo, también aparecidos en la zona.

Mapa de emplazamientos castreños y romanos en Llanera. Museo Arqueológico de Asturias. Foto del autor.

La pieza más importante de todas las localizadas hasta el momento de época romana, es la conocida como Ara a los Lares Viales, localizada en la campaña arqueológica de 1989 incrustada en uno de los muros correspondientes a la antigua iglesia de Santa María de Lugo, destruida durante la Guerra Civil y nunca reconstruida. Una pieza que formó parte de las exposiciones Orígenes (Oviedo, 1993) y Astures (Gijón, 1995), y desde la ampliación y reapertura del Museo Arqueológico está expuesta permanentemente en sus instalaciones.

Ara a los Lares Viales. Museo Arqueológico de Asturias. Foto del autor.

Se trata de una pieza tallada sobre un bloque de piedra arenisca, de pequeñas dimensiones, ya que su altura oscila entre los 29,5 y los 44 cm, mientras que el ancho está entre los 19 y los 20 cm. Se le suele otorgar una cronología entre mediados o finales del siglo I d.C o el II d.C.

Sobre ese bloque se puede leer en tres líneas la inscripción: Aram Laribu(s) Vialibu(s). En la parte superior de esta leyenda se pueden ver tres pequeños huecos separados entre sí por columnillas, en cuyo interior se podrían haber albergado relieves de divinidades menores, o los símbolos de la tríada de dioses que podían adoptar los Lares en ocasiones. Así, nos encontramos con una forma, hasta el momento, única en Asturias y muy poco frecuente en el noroeste peninsular. En Asturias sólo se han encontrado otras tres dedicatorias a estos dioses, dos en Tuña (Tineo) y la tercera  en Comba (Allande).

Estas divinidades eran las encargadas de proteger los caminos y a los caminantes, de ahí que su colocación habitual se relacionaba con encrucijadas de las rutas, o próximas a las vías de comunicación. El culto a estas divinidades, fue utilizado para asimilar a los dioses indígenas incidiendo en un proceso de sincretismo religioso en unas poblaciones permeables al proceso romanizador.

Otros materiales expuestos

En el mes de agosto de 1984, con motivo de unas obras realizadas por RENFE en la estación ferroviaria de Lugo de Llanera, se encontraron varios materiales de clara filiación romana, enfrente del edifico de la estación, al otro lado de las vías. Esos materiales son ladrillos circulares que formaron parte de la suspensurae del hipocausto de unas termas, con unas alturas entre los 7 y los 8 centímetros y diámetros entre los 18 y los 23 centímetros. Así como un fragmento de ladrillo rectangular.

Vitrina con materiales romanos procedentes de Lucus Asturum. Museo Arqueológico de Asturias. Foto del autor.

Junto a ello un pequeño fragmento de mosaico con decoración tardía, y que Matilde Escortell, data de época tardía. Estos fragmentos conservan el lecho sobre el que se asientan las teselas de entre 6 y 8 mm de arista, y en las que se pueden apreciar los colores negro, blanco, rojo, gris y ocre.

Asimismo, se puede ver un pavimento de ladrillos romboidales aparecido en las excavaciones llevadas a cabo en los años 20 del siglo pasado, en el entorno de la antigua parroquial de Lugo, llevadas a cabo por José Cuesta Fernández y José Fernández Menéndez. De otras piezas halladas en esas mismas excavaciones, tal y como apareció recogido en la prensa del momento, no se tiene conocimiento de su paradero, mientras que otras deben de seguir en los almacenes del propio museo.

Suelo de ladrillos romboidales aparecido en las excavaciones de los años 20. Museo Arqueológico de Asturias. Foto del autor.

Cerámica

Como decía al principio, una breve mención a la interesante colección de fragmentos cerámicos aparecidos durante las excavaciones dirigidas por Emilio Olávarri en 1981, y que fue una de las más fructíferas por lo que a la cerámica se refiere. Se trata de trozos de terra sigillata hispanica, que es el principal tipo cerámico utilizado por los romanos para la vajilla de mesa. Estos restos han sido estudiados y publicados por Armando Fernández, quien los fecha en la segunda mitad del siglo I d.C.

En estas cerámicas se puede apreciar un repertorio iconográfico muy interesante, del que destacamos algunos ejemplos. Así aparecen representaciones de dioses, con una cabeza del dios Mercurio, o un punzón, símbolo que sirve para identificar a la diosa Fortuna; y también repertorio faunístico, en este caso un pato con las alas semidesplegadas.

Santiago de Arlós, excelente ejemplo de románico rural

Iglesia de Santiago de Arlos en una imagen de 2006. Foto del autor.

Hace unos meses dedicaba una serie de artículos a los expedientes de restauración de las iglesias de Llanera, afectadas por la destrucción durante la Guerra Civil, y una de ellas era la de Santiago de Arlós, por lo que los detalles referidos a esa reconstrucción no van a formar parte de este artículo y remito al lector interesado a ese artículo, y en el presente me voy a centrar en los aspectos artísticos de un templo que es un magnífico ejemplo de románico rural asturiano.

Es uno de los escasos templos asturianos que podemos fechar de forma aproximada recurriendo a la documentación. Sabemos que fue donada por el obispo Martín II al monasterio de San Vicente de Oviedo el 13 de octubre de 1151, tras haber recibido la Catedral de Oviedo la donación previa por un tal Petrus Guterri. Todo esto nos permite saber que esta iglesia estaría construida al menos en el segundo cuarto del siglo XII, aunque siguiendo paralelos estilísticos hay autores que la llevan al siglo XIII, lo cual puede indicar diferentes momentos en su construcción y que la iglesia se fuera enriqueciendo a lo largo del tiempo.

Portada del templo. Foto del autor.

Nos encontramos ante un buen ejemplo de románico rural al cual podemos suponerle una fundación relacionada con el Camino de Santiago, uno de cuyos ramales secundarios, concretamente vinculado al llamado Camino de la Costa, pasaba por las inmediaciones de la iglesia siguiendo un itinerario muy parecido al de la actual carretera que une Avilés con Grado donde se uniría a la ruta principal del Camino de Santiago en Asturias. Otra posible pista al respecto puede estar en la propia advocación del templo.

Es una iglesia sencilla, de proporciones modestas compuesta por una sola nave y cabecera rectangular más baja y estrecha que la nave. La cubierta de cielo raso de la nave no se correspondería con la original que sería de madera, en cambio la cabecera conserva la bóveda de medio cañón típica en estos casos. Lo que hace de esta construcción un ejemplo destacado es su decoración concentrada en la portada, el arco de triunfo, la ventana del ábside y algunos canecillos que todavía conservan su decoración escultórica.

Capitel de la portada representando a sendos caballeros practicando la cetrería. Foto del autor.

En la portada podemos ver dos arquivoltas con guardapolvos decorados con el ajedrezado, mientras que en las arquivoltas la decoración se hace por medio de pequeñas bolas helicoidales y franjas de semicírculos. Tanto las arquivoltas como el guardapolvos, apoyan en impostas con relieves de minuciosa decoración geométrica. Por debajo de estas, aparecen dos columnas en los lados más exteriores y molduras angulares en los interiores que repiten los motivos decorativos de la arquivolta correspondiente.

Capitel de la portada que simboliza la lucha entre las fuerzas del Bien y del Mal. Foto del autor.

Los capiteles de las columnas, ofrecen un relieve de gran calidad con temática figurativa. En el lado derecho aparecen dos animales afrontados que pueden identificarse como leones que aparecen devorando algo que parecen serpientes, una de la cuales aparece mordiendo el lomo del león más exterior, simbolizando el combate entre las fuerzas del Bien y del Mal. Sobre el lomo de uno de estos leones se aprecia un castillo que presenta una escalera apoyada en una de las almenas y una máscara humana. Por su parte, en el capitel de la izquierda, se representan sendos caballeros portando aves con las que practicarían el arte de la cetrería.

Detalle de la decoración del arco de triunfo. Foto del autor.

El arco de triunfo, que separa el espacio reservado a los fieles del que ocuparía el clero oficiante, vuelve a decorarse con profusión de motivos vegetales, geométricos, humanos y animalísticos como palmetas, posible representación simbólica de la flora del Paraíso, entre las que aparecen unas máscaras humanas, y una pareja de aves afrontadas (palomas o pelícanos) que parecen estar bebiendo, animal que se identifica con Jesús Salvador y la Redención. 

Decoración del arco de triunfo. foto del autor.

En la cabecera nos encontramos con dos columnillas con capiteles. En el de la derecha se ven dos animales afrontados, tal vez leones de nuevo, que parecen estar devorando un pájaro representando las fuerzas maléficas y destructivas o castigos ejemplares, y en el de la izquierda, se representa un macho cabrío con dos cuerpos que comparten una sola cabeza, representación simbólica del Demonio o el Mal. 

Ventana del ábside. Foto del autor.

Asimismo, se conservan algunos canecillos en los que podemos ver diferentes tipos de representaciones: un hombre portando sobre sus hombros un tonel, rostros humanos, elementos geométricos tipo rollos, bolas, un ratón que toca un arpa, una suerte de mono, entre otros.

Canecillos en el exterior de la iglesia. Foto del autor.